Soy Daniel Duque, tengo 25 años, quiero ser el congresista más joven de Colombia y representar a esta Antioquia orgullosa de lo propio pero abierta al mundo, que cree que las mejores soluciones para los problemas del país pasan por una política sin corrupción, y que acabe con los círculos de la violencia a través de las oportunidades que brindan la educación y una economía moderna y respetuosa con el medio ambiente.

Me gradué de derecho en EAFIT, donde fui electo Representante Estudiantil (2016-2017), lideré en todo el país la recaudación de más de 4 millones de firmas contra la corrupción de la mano de la senadora Claudia López, y estuve en la campaña a la Gobernación de Sergio Fajardo y a la Alcaldía de Alonso Salazar. Además, me movilicé a favor del acuerdo de paz entre el Gobierno y las FARC, hecho que me llevó a presentar propuestas a la mesa de La Habana, a defender una salida negociada al conflicto en una intervención en el Congreso y a formar parte de las movilizaciones de Paz A La Calle luego de la realización del Plebiscito del 2016.

Nací en Estados Unidos porque mis papás se fueron buscando el futuro que no encontraron en Colombia por la violencia y la falta de oportunidades. Hoy la Colombia a donde volvimos hace ya más de 20 años no es la misma, y el ejemplo de transformación de mi ciudad, Medellín, es reconocido en todo el mundo, pero no es tiempo para conformismos, el cambio que ha vivido nuestro país debe continuar, consolidarse y profundizarse: es la responsabilidad de mi generación.

Por lo demás, siempre hay tiempo para compartir en familia, ver los partidos del Nacional de mis amores, escuchar “Amor y Control” de Rubén Blades, leer a Saramago, verme las temporadas de House of Carda de una sentada, montar en bicicleta o recorrer a Antioquia

Me inicié en la política junto a Sergio Fajardo en su campaña a la Gobernación de Antioquia; luego dirigí el equipo de voluntarios de Claudia López y más adelante apoyé a Alonso Salazar en su segundo intento por llegar a la Alcaldía de Medellín, coordinando el equipo de juventudes.

En la universidad fui elegido representante estudiantil con más de 2.100 votos; durante el proceso de paz impulsé con un grupo de amigos las marchas Paz a la calle, consciente de que ese es el primer paso hacia una sociedad más justa, equitativa e incluyente; y más recientemente impulsé decididamente la consulta anticorrupción.

¿Ahora qué sigue?
Tomé la decisión de lanzarme al Congreso

después del activismo estudiantil, por la lucha contra la corrupción, a favor de un medio ambiente sano y por una paz estable y duradera.

¡Somos la generación de la esperanza!

Nosotros tomaremos las decisiones del futuro, y como las decisiones del futuro se toman hoy quiero estar en el Congreso para aportar.